Hay momentos en los que leer no es un hobby.
Es refugio.
Cuando el ruido de fuera pesa demasiado, las páginas se convierten en un lugar donde respirar.
No para escapar, sino para sostenerse.
Leer, a veces, es quedarse
Hay momentos en los que leer no es un hobby.
Es refugio.
Cuando el ruido de fuera pesa demasiado, las páginas se convierten en un lugar donde respirar.
No para escapar, sino para sostenerse.
Leer, a veces, es quedarse