Cierras el libro.
Pero no se acaba.
Se queda en conversaciones, en pensamientos sueltos, en esa sensación difícil de explicar.
Hay historias que terminan en la última página.
Y otras que empiezan ahí.
Cierras el libro.
Pero no se acaba.
Se queda en conversaciones, en pensamientos sueltos, en esa sensación difícil de explicar.
Hay historias que terminan en la última página.
Y otras que empiezan ahí.